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viernes, 18 de noviembre de 2011

Ligar para hacer amigos


Ligar es básicamente conocer gente, no es un esfuerzo ni un trabajo, ni una obsesión, es compartir tu propio disfrute con la persona que te atrae. El inicio es sólo un paso, es romper la inercia de quedarse quieto… El final nadie lo sabe. El éxito es el hecho de estar seduciendo en sí, no es estar preocupado por si le gustarás o dejarás de hacerlo. Es comprobar que te diviertes conociendo chicas (chicos) y que haces lo que otras muchas personas ni siquiera se les pasa por la cabeza, disfrutar ante la chica (chico) que te gusta.

Lo creas o no, ligar es una de las mejores maneras de hacer amigos. Cuando somos jóvenes hacemos amigos con gran facilidad, pero según no vamos haciendo mayores los amigos, por un motivo u otro se van desvaneciendo y cada vez nos cuesta más conocer gente. Dicen que poca gente tiene más de un puñado de amigos. Esto se debe a que una verdadera amistad requiere cuidados y tiempo que no siempre tenemos.

Conocemos a una persona y analizamos si vamos a poder encontrar una pareja o ser buenos amigos. Es este último aspecto el que solemos descuidar más: centrarnos es la búsqueda de pareja y no aprovechar para ampliar nuestro círculo de amistades…No se trata de encontrar sólo química sexual…a veces encontramos gente con nuestras mismas inquietudes, aficiones y no nos atraen físicamente…pero son unos candidatos perfectos a una amistad sincera y duradera.

No se trata de convertir a cada cita fallida en amigo/a, sino de aprovechar esas personas que no podrán ser nunca nuestra pareja pero pueden llegar a ser grandes amigos… ¡Aprovéchalo! La buena gente es difícil de encontrar...no están los tiempos para desdeñar amistades.

A continuación te ofrecemos unos consejos para Hacer Amigos que deberías tener en cuenta si eres “single” (soltero) y quieres conocer gente interesante o buscar pareja.

1-. Cuida tu aspecto y se siempre puntual. Llegando tarde o con un aspecto descuidado transmite la impresión de que no te importa…y si es así…¿por qué querría la otra persona single ligar contigo?

2-. Disfruta de tus citas... Estamos de acuerdo en que encontrar una pareja es un tema muy serio y acertar a la hora de ligar es muy importante… pero no olvides que para un single ligar tiene que ser placentero, y no un suplicio.

3-. Si tu cita tiene buen aspecto…¡díselo!. Al igual que tú se habrá tomado muy en serio su primera cita single y a todos nos gusta que nos diga que ha valido la pena, ¿no?

4-. Muestra interés…Pregunta, y sobre todo escucha. A todos nos gusta sentirnos escuchados.

5-. Si no te interesa esa persona dile que no estás interesada en tener más citas. Para la otra persona será aún más doloroso si por cobardía no te atreves a decir la verdad. Dilo de la forma más suave y firme posible.

6-. Sal con gente que te atraiga a tí, independientemente de lo que piensen tus amistades y familia.

7-. Ten un espíritu positivo incluso cuando las citas no salen bien…Es muy probable que encuentres unos cuantos sapos antes que tu príncipe o princesa.

8-. Planifica tus citas. Quedar con una persona por primera vez requiere concentración y energía. Dedícale tiempo a la preparación, y no olvides contarle el empeño que has puesto a tu cita.

9-. No esperes sentado/a. Esa persona a la que estás esperando es posible que nunca acuda a ti y te pida una cita…así que prepárate para conocer toda la gente single que puedas.

10-. Rodéate de gente single que esté buscando pareja también…Parte de la diversión de ligar es compartir las experiencias con tus amigos o amigas.

Tomado del Mundo del Single.

"Vive Mundo Solteros, un Nuevo Concepto de Vida"

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Si quieres amistad...


Si quieres amistad, antes de nada tú debes ofrecerla.

Debes amarte a ti mismo antes de poder amar a otros. Debes creer lo anterior si deseas mejorar como persona. Cuando nos criticamos en exceso, tendemos a envidiar a quienes desarrollan un mejor papel que el nuestro. Si nos fijamos solamente en nuestras fallas, supondremos que los demás también se fijan sólo en nuestros errores y siempre estaremos esperando ser rechazados.

El mundo es como un espejo. La mayoría de los problemas que tenemos con la gente son un reflejo de los problemas que enfrentamos en nuestro interior. No se trata de cambiar a todos los demás. Cuando sutilmente alteramos algunas de nuestras ideas, nuestras relaciones mejoran automáticamente.

No es bueno ser «la otra mitad» de alguien; debemos ser personas totales. Cuando tu vida es un desastre, las personas felices y estables tienden a evitarte. Procuran a quienes son felices y estables. Si estás deprimido y triste, no atraerás sino a personas con terribles problemas, los cuales duplicarán su infelicidad. Los demás pueden contribuir a nuestra felicidad, pero antes debemos tener el control de nuestra vida. Cuando esperamos que alguien «llegue» a arreglar todo, estamos coqueteando con la desilusión. Las personas que disfrutan relaciones satisfactorias y estables son seres equilibrados. No andan en busca de alguien que «llene un hueco». Reconocen su propia valía.

Tienes que notificar al mundo que estás listo para participar en la vida. El primer paso para hacer amigos es estar dispuesto a salir y conocer gente. Si planeas hacer cambios y ganar amigos, prepárate para ocasionarles tanto desilusiones como rechazos. Para evitar decepciones, establece amistades sin esperar nada a cambio. Algunas personas corresponderán a tu cariño y atenciones y otras no lo harán. Si te preocupas por los demás porque así lo deseas, no te afectará el que no te devuelvan el afecto o el favor. El Universo es justo. Si brindas amor y abnegación, cosecharás buenas cosas, aunque no necesariamente cuando las esperas o de donde las esperas. Si deseas conocer gente nueva y hacer nuevos amigos, toma la iniciativa.

Acuérdate de las personas con quienes te encanta convivir. Lo más probable es que se trate de gente que sabe reír de sí misma. Esta clase de personas son más divertidas, tienen más amigos y menos úlceras. Cuando nos mostramos aprehensivos, los demás se sienten abochornados y finalmente provocamos que desaparezcan del horizonte.

Una vida dulce es una experiencia compartida. Nuestras grandes alegrías, nuestros bellos momentos, los grandes retos y las mejores épocas de la vida, son básicamente aquellas que compartimos con otros. Muchas de nuestras mayores experiencias de aprendizaje proceden de la convivencia con las personas. Para lograr una estancia memorable en este planeta debemos prepararnos para derribar ciertas barreras: hacer un esfuerzo especial para conocer, convivir y acercarnos a los demás.

La alegría de la vida deriva de expresarnos, de correr riesgos, de aventurarnos. No todo el mundo te amará, pero tú si puedes amar a quien desees. Tal vez no quieres que te lastimen pero es mucho mejor sufrir con la idea de que diste todo lo mejor que podías ofrecer. Los únicos que realmente sufren son aquellos que saben que las cosas pudieron haber sido mucho mejores, mucho más emocionantes, mucho más bellas; pero no lo fueron.
Andrew Matthew

¡Vive Mundo Solteros, un Nuevo Concepto de Vida!

martes, 6 de septiembre de 2011

La Sinceridad.


Para muchas personas, la sinceridad, no significa tener en cuenta las palabras “si es conveniente” y “a la persona idónea y en el momento adecuado”. Para que la sinceridad tenga sentido no puede tratarse de una comunicación al azar. La persona tiene que reconocer su propia realidad y poseerla en cierto grado, para luego comunicarla, de acuerdo con su discernimiento. Concretamente, la sinceridad debería ser gobernada por la caridad y por la prudencia.

¿Alguna vez has sentido la desilusión de descubrir la verdad?, ¿esa verdad que descubre un engaño o una mentira?, seguramente que si; la incomodidad que provoca el sentirnos defraudados, es una experiencia que nunca deseamos volver al vivir, y a veces, nos impide volver a confiar en las personas, aún sin ser las causantes de nuestras desilusión.

Pero la sinceridad, como las demás virtudes, no es algo que debamos esperar en los demás, es un valor que debemos vivir para tener amigos, para ser dignos de confianza...

La sinceridad es una virtud que caracteriza a las personas por la actitud congruente que mantienen en todo momento, basada en la veracidad de sus palabras y acciones.

Para ser sinceros debemos procurar decir siempre la verdad, esto que parece tan sencillo, a veces es lo que cuesta más trabajo. Con aires de ser “francos” o “sincero”, decimos con facilidad los errores que cometen los demás, mostrando lo ineptos o limitados que son.

Pero no todo esta en la palabra, también se puede ver la sinceridad en nuestras actitudes. Cuando aparentamos lo que no somos, (normalmente es según el propósito que se persiga: trabajo, amistad, negocios, círculo social...), se tiene la tendencia a mostrar una personalidad ficticia: inteligentes, simpáticos, educados, de buenas costumbres... En este momento viene a nuestra mente el viejo refrán que dice. “dime de que presumes... y te diré de que careces”.

Cabe enfatizar que “decir” la verdad es una parte de la sinceridad, pero también “actuar” conforme a la verdad, es requisito indispensable.

El mostrarnos “como somos en realidad”, nos hace congruentes entre lo que decimos, hacemos y pensamos, esto se logra con el conocimiento y la aceptación de nuestras cualidades y limitaciones.

Ser sincero, exige responsabilidad en lo que decimos, evitando dar rienda suelta a la imaginación o haciendo suposiciones.

Para ser sincero también se requiere “tacto”, esto no significa encubrir la verdad o ser vagos al decir las cosas. Cuando debemos decirle a una persona algo que particularmente pueda incomodarla principalmente debemos ser conscientes que el propósito es “ayudar” o lo que es lo mismo, no hacerlo por despecho, enojo o porque “nos cae mal”, eso tiene otro nombre, y no es el de sinceridad, aunque lo que digas no falte a la verdad. Hay que encontrar el momento y lugar oportunos, esto último garantiza que la persona nos escuchará y descubrirá nuestra buena intención de ayudarle a mejorar.

En algún momento la sinceridad requiere valor, nunca se justificará el dejar de decir las cosas para no perder una amistad o el buen concepto que se tiene de nuestra persona. La persona sincera dice la verdad siempre, en todo momento, aunque le cueste, sin temor al que dirán.

Al ser sinceros aseguramos la amistad, somos honestos con los demás y con nosotros mismos, convirtiéndonos en personas dignas de confianza por la veracidad que hay en nuestra conducta y nuestras palabras. A medida que pasa el tiempo, esta norma se debe convertir en una forma de vida, una manera de ser confiables en todo lugar y circunstancia.

“La sinceridad y la humildad son dos formas de designar una única realidad”

La orientación podría venir por ver lo que es:

1.- Distinguir entre hechos y opiniones.

2.- Distinguir entre lo importante y lo secundario.

3.- Distinguir a quién se debería contar qué cosas.

4.- Distinguir el momento oportuno.

5.- Explicar por qué.

La educación de la sinceridad básicamente supone la educación del tacto, de la discreción y de la oportunidad. Porque ser sincero no consiste en decir todo a todos y siempre.

El discernimiento será, como siempre, nuestra herramienta fundamental para dar sentido a esta virtud.

¡Vive Mundo Solteros, un Nuevo concepto de vida!