sábado, 4 de junio de 2011

Hoy es la "FIESTA CUBANA" ¡No te la pierdas!




Al son de Salsita vieja, Cumbia, Mambo, Boleros y Cha cha cha, se prenderá la Fiesta Cubana de Mundo Solteros. Llega temprano y asegura tu mesa, ¡la pasaremos vacanísimo!

viernes, 3 de junio de 2011

Jarra de Jirafa para 4 sortearemos en la "Fiesta Cubana" de mañana.


Cortesía de MERLOT Café Bar ubicado en la plazoleta central del Centro Comercial Jardín Plaza

Técnicas y consejos para besar bien.


Refresca tu aliento. No puedes tener mal aliento cuando vas a besar. Recuerda que el beso francés tu boca estará abierta, por tanto cuida de tener un buen aliento fresco. practica la higiene dental, Lleva pastillas o chicle de menta. Evita comidas que dejen sabor fuerte o residuos (ajo, cebollas, leche...)

Humedécete los labios. Los labios secos no se mueven bien. Es mejor tenerlos húmedos se moverán y deslizarán con más suavidad. Así que si vas a besar discretamente humedécetelos.
Intenta no chocar los dientes durante el beso. . inclina tu cabeza, una leve inclinación de la cabeza hacia un lado evitará en encuentro nariz con nariz y permitirá dar un beso con más facilidad y con mayor “profundidad”.

Sé una parte activa. tanto para lo que te gusta como para lo que no te agrada. Besar debe ser una decisión compartida: necesitas saber si tu pareja quiere un beso francés sin preguntarlo. Es el movimiento de tus labios la forma de preguntárselo. Abre un poco tus labios lentamente y disfruta de los labios de tu pareja. Busca y rebusca sus labios, roza un poco tu lengua con sus labios. Esa es la señal de que deseas un beso francés. Si la lengua de tu pareja no responde de la misma manera o hace ademán de retirarse, quizás debas dejar el beso francés para otro momento.

Duración del beso. No hay reglas que digan lo que debe durar un beso. Si no te sientes confortable con el beso, córtalo, de lo contrario, si lo estás disfrutando trata de compartirlo hasta un final común... Es mejor separarse a la vez...

Hazlo diferente. Una vez que te sientas confortable besando a alguien es tentador hacer siempre lo mismo. Añade variedad, mezcla cosas. Por ejemplo, algunas veces besa más profundamente, otras veces presta más atención a los labios que a la lengua, o al revés, explora los deseos, los tiempos y los ritmos de tu pareja en el arte de besar…

Usa las manos. Las manos son importantes, pueden hacer un beso más romántico. Puedes coger suavemente su cara, sus mejillas, su cuello, su pelo, abrazar su cuerpo, coger sus manos, pero intenta hacer algo, de lo contrario no te meterás dentro del beso... Las manos pueden ayudar mucho.

Aprende el lenguaje del beso de tu pareja. Cada persona besa de forma diferente, y cada persona disfruta con diferentes formas de besar. No hay sólo una única forma “adecuada” de besar. Lo que separa a los buenos besadores de los malos es la habilidad de los primeros para leer el lenguaje del cuerpo de su pareja. Intenta identificar “pistas” en la forma de besar de tu pareja que te lleven a hacerle disfrutar del beso. Sus suspiros o gemidos o la devolución del beso con mayor intensidad, son parte de ese lenguaje. Aprende las señales de tu pareja.

La técnica es sólo una parte. Esto es muy importante. Besar no es sólo una cuestión de "técnica". Si te gusta una persona que te hace florecer los más bellos sentimientos el beso más espontáneo y torpe puede convertirse en el beso más bello, en el mejor beso. Sólo una pareja que para ti es especial puede hacer un beso mágico.

Besar es cosa de dos. Habla con tu pareja de esto, no te cortes, comenta lo que te gusta y lo que no. El beso perfecto, el beso de ensueño es cosa de dos. No hay beso especial si no es cosa de dos... Así que a ¡emplearse a fondo! Suerte.

¡Vive en Mundo Solteros, un mundo de amigos REALES

jueves, 2 de junio de 2011

Te gusta la Salsa, el baile y la música cubana?


(Haz click en la imágen para ampliarla)

¡No te la puedes perder,la pasaremos increíble!

Vive en Mundo Solteros un mundo de amigos reales

miércoles, 1 de junio de 2011

9 claves para una relación duradera


Cada persona vive sus propios ritmos amorosos, pero llega un momento en el que, irremediablemente, de tanto vagar en las fantasías del amor uno termina en el callejón de las preguntas: ¿es la persona correcta para mí?, ¿es una relación a largo plazo o es algo pasajero?

Según Randi Gunther, psicólogo, terapeuta de pareja y colaborador de la revista Psychology Today, existen ciertas características y comportamientos que sobreviven la prueba del tiempo, y que aun en los periodos más problemáticos fortalecen los vínculos.

Atracción física. Gunther menciona que esto no se limita sólo al sexo, sino a cierto misterio que se esconde en los rasgos, el movimiento o el lenguaje del otro, ese "algo" que nos intriga tanto que no podemos dejar de mirar o de recrear en nuestra imaginación.

Generosidad. Esta cualidad no tiene que ver con los regalos sino con la voluntad de dar. La gente generosa pone atención a lo que el otro necesita, incluso antes de que el otro lo pida; el temor a ser juzgados o a que se aprovechen de ellos no limita sus acciones. Perdonan con facilidad y son capaces de ver lo mejor de los demás.

Afinidad. Mantener una relación por largo tiempo implica invertir mucha energía, pero este esfuerzo se multiplica cuando estamos con una persona con la que sentimos afinidad natural. Esto quiere decir que podemos pasar mucho tiempo con ella sin sentir que nos desgasta, y que no tenemos que forzarnos para ser parte de su círculo social.

Compasión. Este tipo de personas no evaden a su pareja cuando está pasando por una mala racha, por el contrario, buscan entenderla y ayudarla. Cuando estamos con una persona compasiva no sentimos la necesidad de cubrir nuestras fallas ni tememos mostramos vulnerables.

Apertura. La gente abierta no teme cometer errores, por eso están dispuestos a mostrarse tal como son. Al sentirse seguros de sí mismos, muestran más interés en aprender que en quedar bien a los ojos de los demás; no temen ser juzgados ni se sienten amenazados cuando los cuestionan. Cuando estás con una persona abierta, no sientes miedo a hablar desde la profundidad de tu espíritu.

Integridad. Esta característica está ligada a la confianza. Dos personas con la misma ética son capaces de confiar en el otro. La integridad está fundada en la congruencia, en vivir como uno piensa y no juzgar ni pretender que los demás sean como uno quiere. Una persona íntegra respetará tus creencias aunque no coincidan con las suyas.

Sentido del humor. La risa es una válvula de escape que nos ayuda a mirar las situaciones sin una carga trágica; perder el sentido del humor hace que una relación se vuelva tensa. Pero ojo: esto no significa ser sarcástico o burlón, sino aprender a reírse de la situación para poner distancia y empezar a ver las soluciones.

Pasión. Gunther explica la pasión como una forma de energía, enfoque e intenso compromiso. En una pareja se traduce como un interés profundo en el otro, un interés que está presente en todos los ámbitos de su vida: hay un abandono al acto del amor, una gran capacidad de disfrutar todo y de convertir lo ordinario en extraordinario. Cuando estamos con una persona apasionada nos sentimos más vivos, como si en las venas nos corriera luz en vez de sangre.

Confianza. Estas personas toman riesgos, no temen perder porque saben que la próxima vez lo harán mejor. Cumplen sus promesas, toman en serio su propia palabra y se levantan de los fracasos con mejor actitud; no temen al ridículo y están dispuestos a experimentar nuevas experiencias.
¿Qué otra característica añadirías?
Por: Luza Alvarado

Las parejas pelean hasta 2.455 veces al año


Desacuerdos y discusiones son algo normal en nuestras relaciones diarias, y más cuando se trata de nuestras parejas. Pero, ¿alguna vez se ha parado a pensar cuántas veces discute con su ser amado?

Aunque esto naturalmente varía según las circunstancias, una compañía de seguros en Gran Bretaña hizo una encuesta y encontró lo siguiente: en promedio, podemos llegar a discutir con nuestra pareja hasta 2,455 veces anualmente.

MÁS DE LO ESPERADO

Esto significa que tenemos desacuerdos hasta 7 veces al día. Nikki Sellers, que encabezó el estudio, dice: ‘Es un hecho que reñir es parte de una relación normal y sana. Desgraciadamente, nuestro estudio sugiere que se discute hasta siete veces al día. Y aunque las disputas pueden ser por cosas menores, sí parece ser demasiado’.

Por supuesto, también se incluyen en el estudio los temas más serios, que si no se resuelven amigablemente, pueden llegar a mellar la relación. Problemas de dinero, pereza y no saber escuchar, son las peleas más comunes. Roncar, conducir demasiado rápido y desacuerdos sobre lo que comerá o cenará ese día son también fuentes comunes de tensión.

Desafortunadamente el estudio demostró también que las riñas de pareja no se limitan sólo a las guerras de palabras. Hasta una tercera parte de los 3 mil encuestados admitieron sacar su frustración con objetos a su alrededor, algunas veces rompiendo o destruyendo algo. Y por supuesto, está el abuso físico, que pocos o ninguno admitirían en una encuesta.

SUMARIO DE DISCUSIONES

Usted puede hacer su propia cuenta, pero el estudio británico encontró lo siguiente:

Problema Número de riñas al año

No escuchar 112

Malgastar el dinero 109

Dinero 108

Pereza 105

Roncar 102

Cuentas por pagar 98

Que comer 92

Conducir muy rápido 91

Ignorar cosas fuera de su lugar 90

Casa sucia 90

Que ver en televisión 89

Disciplinar a los niños 88

Ropa sucia fuera de su lugar 88

Cuando tener sexo 87

Dar por sentado el amor del otro 84

La hora de dormir de los niños 83

Volver tarde a casa del trabajo 82

No sacar ropa mojada de lavadora 82

Estorbar en la cocina 82

Meter lodo a la casa 80

Malcriar a los niños 79

Quien debe cocinar 79

Decir groserías frente a los niños 79

No cerrar gabinetes 79

Estacionar el auto 77

No contestar el celular 76

No decir por favor/gracias 75

No decir ‘te amo’ 69

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